Un casting es un proceso de selección de actores, la mayor parte de veces, capitaneado por un director de casting (DC).

Las productoras contratan a los DCs para que se encarguen de organizar y facilitar la selección de los actores para los diferentes papeles de una producción.

El primer paso es mandar una convocatoria de casting a las agencias de actores, describiendo el tipo de perfil que están buscando y los detalles más relevantes de la producción en cuestión: fechas de rodaje y de casting, tarifas y derechos de imagen, medios dónde se va a divulgar el film, etc.
Luego se organiza el casting pensando en todos los detalles que harán falta como el fondo, la iluminación y el atrezzo (props) necesarios para la actuación.
El día del casting todos los candidatos a un mismo papel, guiados por el DC, realizan una misma actuación (acting) ante la cámara.
Una vez está todo el material grabado y ordenado empieza el proceso de selección en el que intervienen principalmente los productores y el director de la peli, espectáculo, spot, etc. y, en el caso de la publicidad, el cliente, que al final es el que tiene la última palabra.

La mayoría de actores coinciden en lo duro que resulta el ira a un casting tras otro, es un trabajo más dentro de su profesión, un trabajo que no está remunerado y por el cual, la gran mayoría han tenido que pasar alguna vez. Afirman que no es nada fácil exponerse ante las cámaras así, en frío, teniendo relativamente poca información del personaje/argumento; y ahí es donde tiene que aflorar el talento de un buen equipo de casting, el cual debe conseguir crear un buen ambiente, tranquilo y cómodo para los candidatos.
Otro tema que suele preocupar, principalmente a los actores profesionales es el debatirse entre rodar publicidad o no hacerlo, ya que ni a ellos, ni a los productores de futuras cintas de ficción, les interesa encasillarse ni que les relacionen con marcas concretas.

Sin embargo, desde hace unos cuantos años, el mundo del casting está sufriendo algunos cambios y ha entrado en escena un nuevo concepto, el streetcasting.
Hay muchas veces que los productores no están buscando tanto a buenos intérpretes y/o caras bellas como a verdaderos personajes con talentos varios. A menudo se necesitan músicos, malabaristas, deportistas, skaters y, esta clase de perfiles, suele ser más fácil salir a buscarlos a la calle.
En nuestro caso tenemos la suerte de vivir en una ciudad tan ecléctica y cosmopolita como Barcelona, factor que facilita mucho las cosas a los directores de streetcasting. Así que si tenéis algún talento visible, fisonomía particular y/o un buen look para cámara que no os extrañe que algún día os “cacen” por las calles de la ciudad.