Un timelapse es un vídeo en el que los acontecimientos se dan a una velocidad muy superior a la que fueron grabados.
La velocidad normal de grabación de una cámara de vídeo es de 25 frames (imágenes) por segundo; de esta manera, si eliminamos algunos de estos frames intermedios conseguiremos la sensación de rapidez que buscamos.

Hay varias formas de conseguir este efecto; la primera que se nos podría ocurrir, es grabar un vídeo y pasarlo más rápido, pero la que realmente da más buen resultado y mejor calidad, es disparar varias fotografías para luego editarlo.

Puede que parezca una técnica súper novedosa pero en realidad, existen archivos de vídeo de principios de siglo en los que ya se utilizaba esta técnica.

Sin embargo, no todas las situaciones son ideales para realizar un buen Timelapse y sacar el máximo partido a esta técnica, suele funcionar muy bien en naturaleza, paisajes, cadenas de montaje, el tránsito de una calle, la construcción de un edificio y todo aquello donde con el paso del tiempo se cree o transforme algo visualmente atractivo.

Existen muchas funcionalidades para este tipo de vídeos, en Frame25 lo hemos realizado para ver la evolución de unas obras, para dar un toque plástico a vídeos corporativos y de producción en fábricas o para aportar ritmo a algunos vídeos de eventos; igual que en cualquier modo de expresión artística ésta es una técnica más a disposición del creativo y a nosotros nos encanta explorarla siempre que nos parezca conveniente y creamos que puede aportar valor al producto final.